La historia de la humanidad, plagada de hechos y momentos brillantes como el asombroso desarrollo de la orfebrería de las comunidades indígenas en la época de la Colonia, ofrece en materia de fútbol, una calenda que marcó un rotulo y una marca imperecedera: El Dorado.
En el mismo año se vincula al emblemático Gabriel Ochoa Uribe, que adelantaba sus estudios de medicina, al brasileño Danilo Mourman, al peruano Alfredo Mosquera, y a Oscar Corzo. Con dicha nómina se enfrentaba el torneo que sufriría el retiro del Deportivo Barranquilla. Millos llega al primer lugar con el Deportivo Cali, y se van, por primera vez en el fútbol colombiano, a la primera serie extra de dos partidos para definir título.
En la final Millonarios vence en ambos partidos, consiguiendo la primera estrella y consolidando como figuras a Pedernera, y Di Stéfano. Obtiene además el rótulo de la delantera más goleadora, con 103 goles, y el arco menos vencido, con sólo 35. Así, el equipo empieza a vislumbrarse como una perla preciosa.

Vendría el año de 1.951 y una de las páginas más gloriosas del equipo azul, un mito enmarcado en el corazón del fútbol arte. El club ficha a Hugo Reyes, ex River Plate, Antonio "maestrico" Báez, y Reynaldo Mourin, y se conforma una nómina excelsa y lujosa, ya que de los 34 partidos jugados, ganaría 28, empataría 4 y perdería solo 2, obteniendo 60 puntos. Millonarios conquistaría su segunda estrella de manera rimbombante y sacando la no despreciable suma de 11 puntos al Boca Juniors, que terminaba segundo.

Posteriormente la divisa azul enfrenta a Racing y a San Lorenzo de Almagro de Argentina llevandose sendas victorias y manteniendose imbatible. No era ningún secreto que poseía una nómina espectacular, que era un equipo ultra ofensivo, compacto, estético, que brindaba vistosidad y goles, no en vano, el desaparecido locutor, Carlos Arturo Rueda lo denominaba el "ballet azul".

Grata sorpresa cuando el plantel recibe una invitación del Real Madrid para disputar algunos encuentros en el viejo continente, ofrecimiento que el club acepta, sólo sí juega un mínimo de cinco partidos. Comienza, pues, la danza más inolvidable que club colombiano alguno haya presentado en Europa, sería la estampa de unos verdaderos embajadores.

El tercer partido jugado contra el campeón sueco Norrkoping sensibilizó a la prensa española que otorgó el merecido reconocimiento a un equipo inolvidable: "Millonarios, auténticos artistas del fútbol asociado". Vendría entonces, el partido imborrable, la magia puesta en el césped, el fútbol arte hecho realidad, Millos contra Real Madrid, cotejo ganado por los embajadores por 4-2, con goles de Di Stefano (2), Pedernera y Báez, y el "ballet azul" enloquece nuevamente a Europa, sí, a Europa, difícil de creer pero era cierto. Y la prensa que no escatimaba elogios después del: "Millonarios, el mejor equipo del mundo" - "Lo más grande que ha visto Madrid: Millonarios de Bogotá."

El "ballet azul " en todo su esplendor, haciendo gala del mejor fútbol del mundo, rúbrica difícil de alcanzar. Saludable entonces, recordar a los héroes de aquel torneo: Cozzi, Zuluaga, Rossi, Pini, Soria, Ramírez, Mourin, Báez, Reyes, Pedernera y Di Stefano. Los danzarines de un fútbol traído del cielo, de un brillo inigualado, el balón era el más útil de los instrumentos y ellos los más talentosos compositores.

El campeonato de 1.953 traería sorpresas, ya que sería el último año de 'El Dorado'. Por problemas económicos América, Universidad y Deportivo Manizales no juegan el torneo, las grandes figuras del orbe futbolístico ya no vendrían por problemas de documentación, y el gran Millonarios empezaría a desbandarse. Alfredo Di Stefano ficharía para el Real Madrid, los gauchos Reinaldo Mourin, Hugo Reyes y el "maestrico" Antonio Báez, regresarían a su país de origen; los peruanos Ismael Soria y Alfredo Mosquera harían otro tanto, lo mismo que el uruguayo Alcides Aguilera.

Años 60

La participación de Millos en la Copa Libertadores fue apenas discreta, resultando eliminado en la primera ronda de la semifinal. En el rentado doméstico, la cosa se tornaría de gris a castaño oscuro, ya que por primera vez en su historia, el equipo perdería quince partidos, en octubre dimite Gabriel Ochoa, el plantel queda sexto en la tabla de posiciones y llega Julio Cozzi a tomar las riendas del club.

Después de tan desteñida actuación el conjunto embajador cambia la cara, y se ponen la camiseta azul el paraguayo Genaro Benítez, los gauchos José Oscar Jamardo, Oswaldo Debrassi, Carlos Alberto Debate y Martín Alarcón, los colombianos Luis y Marino Lozano, Senén Mosquera, y en mayo se consigue repatriar a Delio "maravilla" Gamboa del Oro de México, y quien con el tiempo se convertiría en ídolo de la afición azul.

Millonarios obtiene su sexto título con unas estadísticas del todo envidiables demostrando su poderío dentro del campo de juego. De 44 partidos ganó 25, durante16 fechas permaneció invicto, empató 12 y perdió 7, y obtuvo un total de 62 puntos, 8 más que su seguidor, que fue el Independiente Medellín.

La campaña del plantel en la Copa de Campeones resultó incipiente, quedando eliminado en la primera ronda por los equipos Emelec de Ecuador y universidad católica de Chile. En el campeonato local las cosas resultaron distintas y no solo la suerte acompañó al conjunto embajador, además una feliz coincidencia al conquistar la séptima estrella: las estadísticas obtenidas en el torneo del 61, eran iguales a las registradas en el campeonato del 62; suerte de campeones, buen fútbol, como quiera que sea el ballet azul danzaba en todo su esplendor.

Llega el año de 1.965 y la fiesta azul no sería la misma, primero porque el conjunto embajador queda por fuera de la Copa Libertadores de América debido al no reconocimiento de la Fedebol.El equipo resultó tercero en el rentado, siendo el onceno que menos partidos perdió - 9 de 48 -. Por primera vez se corona campeón el deportivo Cali.

El plantel se preparaba para la temporada del 69', año en el que llegaba al conjunto uno de los jugadores más cerebrales y talentosos del fútbol colombiano, Alejandro Brand, futbolista que hubiera brillado como las estrellas de no haber sido por una lesión que lo marginó del fútbol activo. Otra de las sorpresas más agradables para la hinchada azul, la contratación del arquero Amadeo Raúl Carrizo, figura del River y de la selección Argentina. Además, retornan al equipo el "nene" Areán y el brasilero talentoso, Texeira Lima.

Los últimos años del siglo XX, ya presagiaban los turbulentos tiempos que se avecinaban, cuando en 1998 Diego Umaña abandonaba las toldas embajadoras, dando paso a la fugaz transición de Francisco Maturana. Fugaz luego de siete pobres fechas en las que los continuos cuestionamientos por parte de la prensa bogotana no se hicieron esperar, apresurando la reincorporación del técnico santandereano Jorge Luis Pinto, quien luego de una campaña caracterizada por continuos altibajos, apenas se colaba en las semifinales, y que para la temporada del 99 cerró 11 del Apertura, cediendo su puesto a Luis Augusto García.
El bogotano terminó tercero pero ante su convocatoria a la Dirección Técnica de la Selección Colombia, para el certámen del 2000 asumió Jaime ‘Flaco’ Rodríguez, quien tuvo un discreto comienzo en el torneo Apertura, ubicandose en la casilla número 4 de la tabla general. Una inesperada derrota por goleada 5-0, en el Metropolitano ante el Junior de Barranquilla, le significaría al exjugador azul su desceso como estratega y el consecuente nuevo arribo de Diego Edison Umaña, que esta vez prometía incluirse en las finales. Debido a las disposiciones de la ‘Dimayor’ este año la etapa era disputada sólo por cuatro equipos y Millonarios que acababa cuarto en el finalización y quinto en el reclasificación, resultó por fuera, frustrando las aspiraciones técnicas.

Para el campeonato del 2001, Umaña es ratificado manteniendose hasta tres fechas antes de culminar el torneo Apertura y permaneciendo también en el noveno lugar de la clasificación.

Luis Augusto García regresa a Millos, tras fracasar en su intento con la selección por enfrentar las eliminatorias suramericanas al Mundial de Japón y Corea. Lográ un segundo lugar en el Finalización, y disputa la fase Semifinal con América, Caldas y Santa Fe. Con sólo dos puntos, el onceno de la mano de García termina último.

El ‘Chiqui’, amañado en Millonarios, persiste en quedarse para el campeonato del 2002, pero un amplio sector de la hinchada, de los socios y de la prensa en general presionan para que abandone la institución y finalmente el 17 de febrero , luego de un empate sin goles por la cuarta fecha frente a Santa Fe, García se retira de la dirección técnica más no del equipo, pues inventa la figura de ‘Mananger’.

Arriba el estratega serbio-yugoslavo Peter Kosanovic, pero en medio de los constantes lios administrativos reflejados en el rendimiento deportivo, el equipo termina 13 en el Apertura. Tras comprobadas irregularidades, detectadas por la nueva Junta Directiva que llega en Mayo para completar un periodo que se hizo insostenible y que debía finalizar en marzo de 2003, el ‘Chiqui’ debe apartarse del Club, dejando encargado a su asistente el profesor Germán Gutierrez de Piñerez.

Con el ánimo de sanear la institución y de reposicionar al equipo, el Comité Ejecutivo decide nombrar en su remplazo al técnico José Eugenio Hernández, quien había conquistado los títulos de 1996, como Asistente Técnico de Fernando ‘Pecoso’ Castro y de 1998 y Apertura de 2000, como Director Técnico del Deportivo Cali. Con el onceno azucarero había alcanzado además el subcampeonato en el 98 de la ‘Copa Merconorte’ y el mismo honroso lugar en la ‘Copa Libertadores de América’ en la versión del 99.

Sin embargo y contrario a todo pronóstico el reconocimiento de un técnico de prestigio, no merecio una campaña conforme a los esfuerzos procurados por una directiva guiada por los principios de honestidad y amor por la institución y con siete partidos perdidos, cuatro empatados y sólo dos ganados, el 30 de septiembre, un dia después del 1 a 1, ante el Once Caldas oficiando como local, el técnico ‘Cheché’ Hernández junto con su asistente Jorge Amado Nunez, presentan su carta de renuncia cerrando así una serie de cuestionamientos a las manifestaciones de respaldo y ratificación emanadas por el Comité Ejecutivo.

Para dirigir provisionalmente los destinos azules, es designado el profesor Cerveleón Cuesta, quien venía desempeñandose como preparador físico con el Cuerpo Técnico anterior tras las renuncias de Herney Gómez y Luis Fernando Lastra. Cuesta sufrió dos derrotas ante el Tuluá en el ‘Doce de Octubre’ y el América de Cali en el ‘Campín’, pero luego de una ausencia prolongada de victorias, Millos vence al Envigado siendo visitante, con una única anotación del delantero brasileño Marcio Rodríguez Cruz.

Resuelto el proceso jurídico de extinción de dominio del 29.15% de las acciones del club y con la participación resuelta del Estado colombiano, la afición, la prensa bogotana y la directiva azul, esperan con optimismo y ansiedad los vientos de renovación y el cambio propios que supone toda crisis, y que una vez superado el periodo que le abatió, Millonarios retome sus fueros y recupere la jerarquía que le condujo a convertirse en el equipo más laureado en la historia del fútbol nacional.